RENFE pretende trasladar la crisis a los trabajadores

Consejo General de Empresa | COVID-19

Ayer, se ha celebrado una reunión entre el CGE y la Dirección del Grupo RENFE, en la cual, la empresa ha comenzado trasladando su agradecimiento a la plantilla por la actitud y el trabajo realizado durante la crisis del COVID-19 y se ha guardado un minuto de silencio en memoria de las víctimas mortales de la pandemia y del accidente ferroviario de Zamora.

Además, ha aportado los datos de la incidencia de dicha crisis, realizando un repaso de la situación económica de la empresa y su incidencia en la cuenta de resultados, con una caída de viajeros en abril de unos 64 millones y pérdida de 1.200 Tn. transportadas con respecto al mismo mes de 2019, traduciéndose en un resultado acumulado de pérdidas de 123,4 millones de euros. No obstante, esperan que a partir del día 21 de junio, con el fin del estado de alarma, se puedan remontar el número de viajeros y de ingresos.

Tras ello, la empresa ha justificado su propuesta de establecer recortes en el adelanto a cuenta de la variable de todos los colectivos, argumentando que no existen subvenciones estatales que permitan equilibrar la cuenta de resultados y ante su previsión de finalizar el año con una consecución del 50 o 60% de los objetivos. Igualmente, proponen eliminar el adelanto de la variable para Estructura de Dirección del mes de junio y reducir la de Estructura de apoyo y Cuadros Técnicos al 20%.

Desde UGT, hemos manifestado nuestro desacuerdo con las propuestas de la empresa considerando que los trabajadores y trabajadoras del Grupo RENFE no deben ser quienes paguen una crisis que no han generado; es más, hemos solicitado una gratificación extraordinaria para el personal que ha estado, y sufrido, en primera línea enfrentándose a la pandemia a pesar de la escasez manifiesta de EPI’s en los momentos más duros. Asimismo, nos sorprende que sea el Grupo RENFE la primera y única empresa pública estatal en pretender acometer recortes de motu proprio que repercutan en los trabajadores, sin que nadie les haya obligado ni pedido esos ajustes.

En cualquier caso, somos partidarios de esperar a la presentación del Plan Estratégico con el fin de tener una visión de conjunto sobre el futuro cercano, donde consideramos que deben establecerse la estrategia para competir ante la posible liberalización, sentar las bases para negociar el teletrabajo, aportando las garantías y medios necesarios para los trabajadores y trabajadora, así como recoger la situación de los empleos de aquellos servicios externos, como los servicios en tierra y los servicios de restauración a bordo, que permanecen en situación de ERTE y con una gran incertidumbre del futuro que les espera a más de 2.500 trabajadores y trabajadoras.

En conclusión, somos conscientes de las circunstancias desencadenadas por una pandemia que aún no ha finalizado, pero no podemos permitir que, una vez más, sean los trabajadores quienes asuman las consecuencias de una situación que no han provocado.