El Mº de Transportes, Movilidad y Agenda urbana acuerda con UGT y CCOO la creación de una mesa sectorial para analizar las necesidades del transporte

Hacer de la política de infraestructuras y transportes un elemento dinamizador de la economía, especialmente en un contexto de crisis económica sobrevenida por la situación de parón productivo generado por el Covid-19, ha sido una de las conclusiones fundamentales en las que han coincidido el Gobierno y las organizaciones sindicales UGT y CCOO.

En el encuentro celebrado ayer, 22 de junio, entre Pedro Saura y María José Rallo -secretario de Estado y secretaria general del Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana- y los secretario generales de FeSMC-UGT, Miguel Ángel Cilleros, y de FSC-CCOO, Pepe Fernández, se abordaron diversas cuestiones relativas a las necesidades de los distintos modos de transporte y a la política de inversión y desarrollo de infraestructuras.

Para dar respuesta a estas necesidades -algunas de ellas con carácter de urgencia- se creará una mesa de trabajo integrada por representantes del Ministerio y de los dos sindicatos, donde se estudiará cada sector del transporte de manera específica, aunque manteniendo un enfoque global en lógica consonancia con el principio de intermodalidad y en relación a la política de infraestructuras.

Por parte de UGT se hizo especial hincapié en aspectos que el sindicato considera relevantes, como la necesidad de consolidar la viabilidad de las operadoras aéreas españolas ante este nuevo contexto en el que el turismo estará muy condicionado; mejorar las relaciones de AENA con sus proveedores de servicios de handling y PMR (personas con movilidad reducida), además de empresas de limpieza y seguridad, de cara a optimizar la calidad del empleo y las condiciones salariales de los trabajadores y trabajadoras de estos servicios; reforzar los recursos para la operación Paso del Estrecho y ser previsores en este sentido ante la reapertura de fronteras intraeuropeas; trabajar y definir protocolos Covid-19 específicos para los trabajadores de Salvamento Marítimo -tanto desde el punto de vista de la prevención de riesgos como de actuación- ante la situación de los migrantes que son rescatados en el mar; articular un fondo de compensación para las concesiones de transporte de viajeros por carretera a nivel estatal; establecer una normativa comunitaria para la regulación de la jornada de trabajo de los conductores profesionales de transporte de mercancías por carretera en relación a los tiempos de conducción y descanso, y durante las operaciones de carga y descarga; dotar al interventor ferroviario de la condición de agente de la autoridad en el desempeño de su tarea a bordo, y prestar especial atención a asuntos de competencia, inversión en infraestructuras y empleo, todo ello a propósito de la liberalización del sector ferroviario, un asunto éste que genera especial preocupación en los sindicatos.

El Ministerio reconoció a los sindicatos que pretenden reorientar la política para el desarrollo de infraestructuras priorizando las necesidades, sobre todo, de los usuarios. Además, se buscará que el mantenimiento y desarrollo de infraestructuras sea un generador de empleo a través de la participación de empresas del sector de la construcción.

En definitiva, el Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana trasladó a UGT y CCOO su interés en disponer de todos los recursos que ofrece el sector transportes y sus infraestructuras para contribuir a la reactivación económica en este periodo de “nueva normalidad”, priorizando siempre la seguridad sanitaria en un contexto como el actual y las necesidades de movilidad de la ciudadanía.